Acerca de yo... ¡la autora!

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Roma, Lazio, Italy
soy humana...tuve alguna vez 18 años...mis papás todavía están casados...odio el color rosa, pero lo uso cuando estoy triste...estoy de acuerdo al 100% con Gorgias, la palabra bien usada tiene el mismo poder de seducción que la belleza, la fuerza y el mismo amor, y sé también que estoy muy lejos de tener ese poder... Dedico este blog a las personas que aunque lejos, están siempre. Gracias por el apoyo a distancia.

mercoledì 3 febbraio 2010

El demonio y sus vasallos

-Padrecito, he pecado...-dijo Porotita, al tiempo que se acomodaba el gran anillo del anular derecho. La piedra brillaba débil y falsamente en la oscuridad de la iglesia.

-Doña Porotita, cuántos para esta semana?- preguntó Don Rodolfo, el cura más joven del pueblo.

-Y... Esta vez nada más le traigo tres.- la señora tosió con un sonido ronco de motor oxidado – Pero aunque son pocos, valen por la calidad.

-Dime, hija, qué has hecho? Algo grave?- preguntó Don Rodolfo, poniendo en evidencia su voz temblorosa de octogenario.

-Y...ni tanto, depende... Es una cosa subjetiva, vio?

-Dios no es subjetivo, Porota. Existe sólo una verdad para Ėl.

-Sí, padrecito, tiene razón.- dijo Porotita, mientras balanceba la cabeza hacia adelante y hacia atrás, asintiendo.

-Entonces?

-Bueno, el primero... Se acuerda de la Carlota?

-Creo recordar vagamente alguna confesión precedente... pero Porotita, recuerda que soy el confesor de casi todo el pueblo... No exijas demasiado a mi memoria.

-Tiene razón, padrecito. Bueno, la Carlota, mi cuñada, ésa que se casó con el mayor, que dice entró al altar desflorada, vio? Bueno... tiene ese gato todo peludo que me rompe los quinotos.

-Porotita... Estás a punto de cometer el cuarto de la semana...

-Sí, Don Rodolfo, tiene usted razón. La cuestión es que le pisé la cola. A la Carlota le dije que fue sin querer, vio? Sin intención de pisamiento...

-Y ella le creyó?

-Bueno, eso no lo sé... Pero que se la pisé con ganitas, eso sí que es verdad. Me llenó las pantuflas de pelo, pero me sentí como liberada, vio?

-Porotita, sentirnos satisfechos de las malas acciones que llevamos a cabo no nos acerca a Dios...

-Tiene razón, padre. –pausa teatral- El segundo... Bueno... Se acuerda de que el Grupo de la Tercera Edad se reúne todos los jueves a la tarde?

-Claro que sí, Porotita. A veces yo mismo vengo a supervisar y presenciar los encuentros. Tú también eres parte del grupo no?

-Sí, padre. Nos pusimos un nombre nuevo, porque ‘Grupo de la Tercera Edad’ nos parecía un poco triste, vio? Ahora nos llamamos ‘Los Halcones Galácticos del Señor’- El cura dentro del confesionario miraba al cielo mientras se tomaba las manos en gesto de incredulidad.

-Un nombre muy original, hija mía. Pero, vamos al grano, cuál es tu pecado?

-Y... que la semana pasada falté y dije que no pude venir por la fiebre...

-Y no es verdad debo suponer?

-Y... más o menos. En la tele justo el jueves estaban pasando en el canal cinco una maratón de episodios inéditos de ‘Fiebre y pasión’, mi telenovela preferida.

-Porotita, mentir no es una acción que puedes efectuar ‘más o menos’. Lo que importa es la intención. Si eres ambigua es porque no tienes intención de ser clara. Recuerda que Dios, nuestro Señor Padre Eterno de la Sagrada Creación nos quiere o fríos, o calientes, no tibios.

-Sí, padrecito, tiene razón.- el cura se estaba durmiendo envuelto en las maderas del confesionario.

-Y... el tercero, Don Rodolfo. El tercero bate récords- de repente la curiosidad del cura lo habís arrancado de su somnolencia.

-Qué has hecho,hija?

-Padrecito, he cometido un pecado que seguramente juzgará una cosa grave. Y lo peor es que ya son cuatro años que estoy en esta situación. Tengo la seguridad de que si mis personas más allegadas se enterarán de mi pecado...

-A quiénes ocultas tu pecado, Porota?- preguntó Don Rodolfo, casi indignado.

-A usted, padre, y a los Halcones.

-Ah... pero me lo has contado ya, no es así? Fiebre y pasión, verdad?

-No, padrecito. No se enoje, pero es que yo me sentía tan sola, con tanto para dar... Y de repente me encontré envuelta en esta situación particular, que no obstante el gran pecado, me da un goce magnífico...

-Hija! Qué has hecho?! No me digas que a tu no tan tierna edad has cedido a los placeres de la carne?- entre las sombras del cubículo, Don Rodolfo se relamía- Te has revelado una mujer sin pudor!

-No, padre, ojalá... cof cof cof- fingió toser para cubrir el eco de sus palabras. El confesor suspiró decepcionado.

-Entonces?

-Y... lo que pasa es que yo en realidad no creo en Dios.

Don Rodolfo sentía que sus ojos ya no cabían en las cuencas que los albergaban.

-Hija, te estás confesando para que Dios perdone tus pecados, como lo haces cada domingo después de la Santa Misa! Por qué dices que no crees en Dios?

-Padre, debo decir que hablar con usted me entretiene como no se imagina. Le estoy infinitamente agradecida por escuchar mis problemas y mis errores una vez a la semana. Sobre todo es mucho más barato que un psicólogo!- Don Rodolfo estaba luchando contra el tercer infarto consecutivo.

-Y los halcones galácticos?? Te dedicas siempre con esmero a las actividades que llevan a cabo!

-Padre, me gusta el ambiente de la iglesia... la gente cálida que me trata bien porque piensa que comparto sus creencias... me gusta ayudar a los niños extranjeros que vienen al comedor, me gusta ayudar y ser útil, aunque lo haga en el nombre de Dios.

-Es absolutamente inadmisible!!!

-Pero padre, por qué se enoja? Yo no he dicho jamás que era atea, ni he tratado de convencer a alguien de mis ideas... es más he contribuido a la ayuda que la iglesia da a sus fieles y a los desamparados.

-Hermanos míos, antes de comenzar el Santo rito de hoy quería informar a toda la comunidad católica de San Gaspacho, y sobre todo a nuestro Grupo de la Tercera Edad, más conocido como los Halcones Galácticos del Señor, que el domingo pasado hemos sufrido una lamentable deserción, un tristísima pérdida de fe... Porota Curruña ha decidido por voluntad propia unirse a las legiones del demonio y no me queda más por decir que sufriremos mucho por el elemento perdido, y que espero de todo corazón que su alma se queme indoloramente entre las llamas del infierno. AMEN.

3 commenti:

Mayü ha detto...

perdon a mis escasos lectores por un cuento tan tonto y carente!

Anonimo ha detto...

bè sì sì.... tutto chiaro.... mi pare giusto... però... ho un piccolo problema di comprensione tra la prima riga e la 123-esima riga!!!!

Tamara ha detto...

te dejé un mimo en mi blog de mimos y premios!!besos